Matemática Cotidiana
martes, 9 de agosto de 2016
Las matemáticas, además de desarrollar la intuición y el
espíritu crítico, constituyen un elemento insustituible de formación en el
rigor, formalismo y razonamiento. Sin embargo, niños, jóvenes y adultos suelen
estar poco interesados en el desarrollo de su destreza matemática y los
estudiantes, en algunos casos, experimentan desasosiego cuando presienten que
la hora de la clase de Matemáticas se acerca. Este rechazo a las matemáticas es
la consecuencia directa de la influencia de variables de naturaleza cognitiva y
emocional: por una parte, la dificultad objetiva de las matemáticas como
disciplina y, por otra, la manera subjetiva con que el individuo afronta esta
dificultad.
Son muchos los
momentos del día en los que hacemos uso de las matemáticas sin darnos cuenta,
como por ejemplo:
En el hogar: cuando se distribuye el sueldo para hacer frente a los gastos del mes, al realizar las compras, para preparar una receta de cocina, o incluso para repartir una tarta.
En
el ocio: al realizar un deporte como el fútbol, que se juega en un campo
rectangular, dividido por líneas que determinan las zonas de juego, con un
número establecido de jugadores y, con unas medidas que hay que respetar.
En las inversiones: como cuando nos decidimos a comprar una vivienda, con esa hipoteca, que a todos nos pesa; con esos intereses, y tantos años por delante para pagar.
En
nuestra organización: se respetan horarios, se tiene en cuenta las
distancias que hay que recorrer y el tiempo que se tarda en llegar.
En el cuidado personal y de la salud: nos interesamos por la cantidad de alimentos que tenemos que tomar para controlar nuestro peso, o cuando compramos en la farmacia la caja de pastillas que nos ha recetado el médico, que además de curarnos, esperamos que nos llegue para completar el tratamiento prescrito, por lo que nos preguntamos si con una sola caja tendremos suficiente, así que de inmediato realizamos el cálculo mental y pensamos, ¡BIEN!, no tendré que ir al médico a pedirle otra receta.
En las nuevas tecnologías: teléfonos, móviles, Internet, cajeros automáticos, calefacción, etc., aunque no tengamos claro cuando intervienen, también están presente.
Y en el trabajo, como nos vamos a olvidar de las matemáticas, si nos traen de
cabeza, aunque utilicemos otro nombre, al menos en mi caso. Ahora, con los
nuevos sistemas de calidad, cuando queremos ver el resultado de la empresa
acudimos a los indicadores, que son operaciones matemáticas que se han definido
con antelación para hacer un seguimiento muy preciso de la empresa.
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